Leer descripción →
Comienzan los preparativos para la conquista de la Tierra Prometida. Josué envía a dos exploradores para que inspeccionen la tierra, especialmente Jericó. Ellos llegan a casa de Rajab, una prostituta, pero cuando el rey de Jericó se entera de su presencia se ven obligados a huir para no ser capturados. Rajab, junto con toda su familia, se convierte al Dios único y verdadero y sella una alianza con los exploradores para salvarse junto con todos los suyos. Los exploradores regresan junto a Josué y el pueblo se prepara para cruzar el Jordán.

