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Esaú entra en cólera al enterarse de que su padre ha bendecido a su hermano Jacob con la bendición del primogénito y pide a su padre que le bendiga a él también. Su padre le bendice, pero profetizando que servirá a su hermano Jacob. Ante esta situación, Esaú quiere matar a Jacob. Rebeca, para evitar que ocurra una tragedia, pide Jacob que se marche a Jarán a buscar esposa, mientras se le pasa el enfado a su hermano Esaú.

